domingo, 20 de febrero de 2011

Aprender a estar en silencio interior

Cuando quiero escuchar a otra persona, parece obvio que necesito estar en silencio, sin hablar y poniendo atención. Cuando quiero escucharme a mí mismo requiero algo semejante: estar en silencio, sin hablar y poniendo atención.

Resulta entonces conveniente aprender a parar mis diálogos internos, hacer los pensamientos a un lado, para poderme escuchar... porque lo importante que quiero escuchar no está dado ya en esos diálogos y pensamientos sino que está aún por formarse, y para ello necesito un tiempo en silencio.

Aprender a callar mis diálogos internos y a hacer los pensamientos a un lado ayuda a que pueda escucharme con mayor claridad.

Hay diversas actividades que sirven a este propósito. Una de ellas es, por ejemplo, dirigir la atención, por dentro del cuerpo,  hacia la región del estómago. Identificar cómo se mueve, cómo sube y cómo baja al estar respirando, automáticamente....y luego, seguir un rato con la atención ese movimiento... sin tratar de cambiar el ritmo de la respiración; sólo siguiéndolo...

Hacerlo unos 10 minutos diarios ayuda a desarrollar la habilidad de estar en silencio interior y, adicionalmente, reduce la tensión y el estrés.