domingo, 29 de abril de 2012

¿Cómo encuentro mis respuestas?... ¿Cómo sentirme mejor?

En muchos momentos me gustaría, o mejor dicho, creo que me gustaría que otras personas me dijeran qué es lo que me conviene en mi vida, qué hacer para sentirme contento y en paz. Y luego, cuando alguien me sugiere hacer tal o cual acción, me parece que eso no tiene sentido, que ello no me ayudará a encontrar lo que realmente quiero.

Y entonces me pregunto: ¿qué es lo que realmente quiero?... ¿Cómo quiero vivir mi vida, en mis circunstancias y en mi momento histórico?... y es ahí donde me parece que radica lo fundamental de la cuestión. El problema a resolver es reconocer lo que realmente quiero hacer y vivir. Lo que realmente quiero... en medio de las múltiples voces, normas y costumbres que me dicen "deberías de hacer esto o lo otro". Y en medio de ese bullicio, descubro que esa es una tarea que me toca realizar. Si renuncio a ella, acabaré perdiéndome a mí mismo.

Aunque vivir como realmente quiero implica tomar en cuenta a los demás con los que convivo, reconocer las condiciones ambientales, sociales, culturales, políticas, económicas, religiosas, de mi entorno, es sin duda un proceso de acciones y decisiones personales lo que da un rumbo y dirección con sentido y valor para mí.

 Si bien es en esos concretos existenciales donde puedo identificar lo que quiero, me toca llevar la iniciativa, hacer las elecciones, valorar las consecuencias y hacer los ajustes necesarios.

Por lo mismo, descubro el valor y la importancia de escucharme a fondo y con amplitud. Descubro la ventaja de atenderme y cuidar de mí mismo. Con el Enfoque Corporal (Focusing) he conocido actividades y he desarrollado habilidades y actitudes que me han permitido moverme en esta dirección de una escucha más completa, fresca y actualizada de mí mismo, en mis diversas situaciones de vida. Con el Focusing he aprendido a escucharme desde mi cuerpoorganismo, antes que aparezcan los diálogos internos y más allá de las palabras. De este modo he encontrado un horizonte más amplio y rico desde el cual moverme en dirección de lo que tiene sentido y valor en mi vivir cotidiano.