En los últimos meses he leído y realizado actividades para desarrollar Mindfulness (Conciencia Plena, Atención Plena). Invitación y "reto" para aprender a vivir en el presente. Darme cuenta de lo que es, de lo que siento, de lo que pienso, de lo que ocurre, de los demás, del entorno.... de lo que es y va siendo, en movimiento...
Se trata de prestar Atención Plena a lo que es... para desde ahí descubrir, encontrar o generar direcciones de vida con sentido, para promover el cuidado de mí-mismo/otros/el-entorno...
Parece algo sencillo y no lo es... Puede sonar como algo pasivo y no lo es... lo refiero más bien como la paradoja del no-hacer.
En la llamada cultura occidental tiene fuerza la creencia de que para lograr algo hay que planear y actuar en una secuencia lineal de acontecimientos en buena medida predecibles. En la Atención Plena la dirección y los cambios se generan de otra forma; sorprenden nuestras expectativa y creencias; parece que surgen de un no-hacer...
¿Cómo es eso? ¿Qué ocurre?... Algunas personas prefieren que les platiquen la película en lugar de verla... Y también recuerdo el comentario de un Maestro cuando su discípulo le preguntó a qué sabía cierta fruta. "¿Prefieres que la pruebe y la saboree en lugar de hacerlo por tí mismo?... Hay situaciones y experiencias que para comprenderlas hay que vivirlas.
El Enfoque Corporal (Focusing) tienes aspectos parecidos a la Atención Plena. Es también una invitación a ponernos atención desde el vivir encarnado, momento a momento; que incluye nuestras interacciones con otras personas, situaciones, lugares, y contextos socioculturales. ¿Quieres probar?
Te invito a hacer una PAUSA y a dirigir tu atención hacia lo que ahora escuchas a tu alrededor... sin tratar de identificar qué produce los sonidos; sólo escuchando y dándote cuenta de lo que oyes... 3 minutos sólo escuchando los sonidos... sin pensar... Luego, dirige tu atención, por dentro, hacia el cuerpo y fíjate cómo se siente... cómo te sientes en tu cuerpo... qué sensaciones identificas y dónde... no les pongas nombre; sólo obsérvalas y quédate con ellas 5 minutos... fíjate en lo que ocurre en ti, en el cuerpo, durante esos 5 minutos... para terminar, respira profundamente, despacio, 2 veces...