sábado, 19 de mayo de 2012

En los últimos meses he leído y realizado actividades para desarrollar Mindfulness (Conciencia Plena, Atención Plena). Invitación y "reto" para aprender a vivir en el presente. Darme cuenta de lo que es, de lo que siento, de lo que pienso, de lo que ocurre, de los demás, del entorno.... de lo que es y va siendo, en movimiento...

Se trata de prestar Atención Plena a lo que es... para desde ahí descubrir, encontrar o generar direcciones de vida con sentido, para promover el cuidado de mí-mismo/otros/el-entorno... 

Parece algo sencillo y no lo es... Puede sonar como algo pasivo y no lo es... lo refiero más bien como la paradoja del no-hacer.

En la llamada cultura occidental tiene fuerza la creencia de que para lograr algo hay que planear y actuar en una secuencia lineal de acontecimientos en buena medida predecibles. En la Atención Plena la dirección y los cambios se generan de otra forma; sorprenden nuestras expectativa y creencias; parece que surgen de un no-hacer...

¿Cómo es eso? ¿Qué ocurre?... Algunas personas prefieren que les platiquen la película en lugar de verla... Y también recuerdo el comentario de un Maestro cuando su discípulo le preguntó a qué sabía cierta fruta. "¿Prefieres que la pruebe y la saboree en lugar de hacerlo por tí mismo?... Hay situaciones y experiencias que para comprenderlas hay que vivirlas.

El Enfoque Corporal (Focusing) tienes aspectos parecidos a la Atención Plena. Es también una invitación a ponernos atención desde el vivir encarnado, momento a momento; que incluye nuestras interacciones con otras personas, situaciones, lugares, y contextos socioculturales. ¿Quieres probar?

Te invito a hacer una PAUSA y a dirigir tu atención hacia lo que ahora escuchas a tu alrededor... sin tratar de identificar qué produce los sonidos; sólo escuchando y dándote cuenta de lo que oyes... 3 minutos sólo escuchando los sonidos... sin pensar... Luego, dirige tu atención, por dentro, hacia el cuerpo y fíjate cómo se siente... cómo te sientes en tu cuerpo... qué sensaciones identificas y dónde... no les pongas nombre; sólo obsérvalas y quédate con ellas 5 minutos... fíjate en lo que ocurre en ti, en el cuerpo, durante esos 5 minutos... para terminar, respira profundamente, despacio, 2 veces...

domingo, 29 de abril de 2012

¿Cómo encuentro mis respuestas?... ¿Cómo sentirme mejor?

En muchos momentos me gustaría, o mejor dicho, creo que me gustaría que otras personas me dijeran qué es lo que me conviene en mi vida, qué hacer para sentirme contento y en paz. Y luego, cuando alguien me sugiere hacer tal o cual acción, me parece que eso no tiene sentido, que ello no me ayudará a encontrar lo que realmente quiero.

Y entonces me pregunto: ¿qué es lo que realmente quiero?... ¿Cómo quiero vivir mi vida, en mis circunstancias y en mi momento histórico?... y es ahí donde me parece que radica lo fundamental de la cuestión. El problema a resolver es reconocer lo que realmente quiero hacer y vivir. Lo que realmente quiero... en medio de las múltiples voces, normas y costumbres que me dicen "deberías de hacer esto o lo otro". Y en medio de ese bullicio, descubro que esa es una tarea que me toca realizar. Si renuncio a ella, acabaré perdiéndome a mí mismo.

Aunque vivir como realmente quiero implica tomar en cuenta a los demás con los que convivo, reconocer las condiciones ambientales, sociales, culturales, políticas, económicas, religiosas, de mi entorno, es sin duda un proceso de acciones y decisiones personales lo que da un rumbo y dirección con sentido y valor para mí.

 Si bien es en esos concretos existenciales donde puedo identificar lo que quiero, me toca llevar la iniciativa, hacer las elecciones, valorar las consecuencias y hacer los ajustes necesarios.

Por lo mismo, descubro el valor y la importancia de escucharme a fondo y con amplitud. Descubro la ventaja de atenderme y cuidar de mí mismo. Con el Enfoque Corporal (Focusing) he conocido actividades y he desarrollado habilidades y actitudes que me han permitido moverme en esta dirección de una escucha más completa, fresca y actualizada de mí mismo, en mis diversas situaciones de vida. Con el Focusing he aprendido a escucharme desde mi cuerpoorganismo, antes que aparezcan los diálogos internos y más allá de las palabras. De este modo he encontrado un horizonte más amplio y rico desde el cual moverme en dirección de lo que tiene sentido y valor en mi vivir cotidiano.